Efecto Pigmalión

EFECTO PIGMALIÓN

El efecto Pigmalión, también conocido en el ámbito educativo como la profecía autorrealizada, describe el como las experiencias, creencias y prejuicios que un docente tiene de algún alumno, y que pueden determinar en gran medida en su rendimiento académico y el desarrollo motivacional o la autoestima.
Este efecto psicológico nos demuestra que la mirada del maestro no es neutral y que tiene un gran poder sobre el estudiante.

El efecto Pigmalión opera a través de canales cotidianos que el alumnado entiende de forma inconsciente:
-El tono de voz y el lenguaje corporal: La calidez o el tono de voz puede determinar la forma en la que trasmites el lenguaje.
-El tipo de retroalimentación
-La distribución del espacio y las oportunidades: A quién se le concede la palabras o el turno o a quién se sitúa en primera fila y a quien se le asigna roles dentro de los grupos.

El peligro de las etiquetas

Si creemos que un alumno no va a llegar, disminuimos inconscientemente nuestra exigencia y reducimos el andamiaje de apoyo y finalmente el alumno fracasa. El fracaso por tanto no es cuestión del alumno, si no de nuestra expectativa.
Por el contrario, si realizamos de un clima seguro con un entorno afectivo basado en la confianza, estimulan dopamina, optimizando las funciones ejecutivas del cerebro infantil, desarrollando mas atención, memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva.

-Pigmalión positivo: Mantener las expectativas altas para todo el alumnado, adaptando a través del DUA




Conclusión

El efecto Pigmalión positivo me parece fundamental en el contexto del aula, ya que somos los referentes de nuestros alumnado, por eso debemos mantener siempre las expectativas altas en nuestro alumnado.